Brasil: El Diálogo Indígena, por Marcos Terena*
Al derredor de los últimos tiempos, desde que llegó el primer colonizador no indígena y su “tribu”, hemos aprendido a conocer niveles y modelos de diálogos formateados por los mismos colonizadores para empezar contactos y argumentos de dominación, incluso con relación a nosotros, cuando nos trataron como voces sin sonidos y entonces, que tenían la necesidad de un intermediario, experto en asuntos “índios”. En estas relaciones, nuestra gran fragilidad fue nuestra honestidad. Con esto nació para nosotros el diálogo de verdad mediana y una democracia unilateral, en la cual nos consideran parte para elegir con nuestros votos, pero no para ser electos.
Hoy aquí en Brasil, todos -incluso los indígenas- hemos despertado muy temprano después de mirar y respirar el aire de las primeras lluvias de verano y la luna nueva, para manifestar nuestro derecho de elegir el presidente del país.
Lula logró ser elegido por una vez más y escuchamos el agradecer a su Dios. Creemos que ha hablado con su corazón, tal como hizo sus agradecimientos a las mujeres, negros, sindicalistas, políticos y de nuevo, se olvidó de nosotros, las primeras naciones.
Pensamos que cuando hay un período de transición gubernamental, nosotros los pueblos y lideres indígenas tenemos que usar nuestra conciencia para lograr un diálogo verdadero entre indígenas y el gobierno nacional.
El diálogo indígena no puede ocurrir en base a los códigos indicados por “expertos en índios”, pero con soberanía y respecto mutuo que el nuevo tiempo requiere en relación a los derechos humanos y la igualdad racial, o sea, diálogo bilingüe y bicultural, donde metáforas y largos seminarios con perfiles sindicales sean sustituidos por pensamientos claros, objetivos y recomendaciones que el Gobierno hace dormir en sus oficinas burocráticas y de espíritu tutelar, que en nombre del propio gobierno todavía, jamás tuvieron capacidad de construir un Plan de Acción.
Los interlocutores gubernamentales tienen que ser educados en las formas indígenas de platicar un diálogo circular y objetivo como el arco y la flecha, porque mucho tiempo se ha perdido y ahora, mas que debatir es necesario materializar argumentos propositivos para compartir sueños en la búsqueda del derecho a la autonomía política, territorialidad y sustentabilidad económica.
Un gobierno como el de Lula da Silva no puede seguir pensando como los gobiernos precedentes, incluso de él mismo, que considera la cuestión indígena como un “problema”.
Tales argumentos retardan posibles soluciones o acciones afirmativas. No se puede aceptar que un país con 180 lenguas vivas y habladas, siga por caminos producidos por una gestión que está estacionada ante la estrella de un Sheriff tutor y de principios a la coerción y que crea dependencias por intermedio de una administración publica paternalista y asistencialista.
El nuevo milenio y el Decenio Internacional Indígena establecido por la ONU además, reclaman tratamientos de dignidad entre gobiernos nacionales y pueblos indígenas.
Si consideramos importante un diálogo nacional, es importante también mirar qué están haciendo los gobiernos regionales o locales, generalmente los grandes monstruos de invasión a nuestras tierras y comunidades.
Tenemos la conciencia de que no dominamos una fórmula mágica o respuestas inmediatas para cuestiones seculares que el propio gobierno fue incapaz de responder y pensamos, que en realidad los gobiernos y los ministerios tienen que demostrar su madurez para la construcción de un Plan de Acción con gestión de co-responsabilidad indígena y gubernamental. Un Plan de Acción solamente tiene fuerza para realizarse si hay fuerza política y financiera.
Como primeras naciones tenemos que abrir nuestras Banderas Indígenas, que tienen el color y el olor de la tierra, de las aguas, los bosques, del sol, de la luna, de las estrellas y principalmente, el espíritu de la solidaridad indígena que no admite indígenas flacos y indecisos, pero con el coraje de los que quieren construir y proteger un mundo mejor para futuras generaciones: ¡El Diálogo Indígena para el bien colectivo!
* Marcos Terena es escritor indígena y Presidente del Comitê Intertribal - ITC, Coordinador de VIATAN - Central de Informações Indígenas - www.viatan.org