Mundo: ¿Qué trajo la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información para los Pueblos Indígenas?, por Jorge Agurto
En noviembre de 2005 culminó la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información (CSMI) celebrada en dos fases: Ginebra 2003 y Túnez 2005. Gracias al protagonismo e incidencia del conjunto de la sociedad civil el proceso y resultados de la CMSI ha traído aparejado un marco de acuerdos, recomendaciones y compromisos favorables y beneficiosos para los pueblos y comunidades indígenas a condición de que éstos se apoderen de ellos y ejerzan influencia sobre sus respectivos estados para promover programas y proyectos pertinentes culturalmente, que incorporen sus respectivas visiones e intereses, fortalezcan su protagonismo y su derecho a la libre determinación en el campo de la comunicación.
La realización de la Cumbre Mundial de la Sociedad de Información indica la importancia que han adquirido las tecnologías de la información para el mundo actual. Y es que las cumbres han servido para moldear la opinión pública y persuadir a los líderes para que apoyen las políticas que se debaten.
El motivo específico de la CMSI fue colocar en la agenda internacional el tema de la brecha digital producida por el desigual acceso a las nuevas tecnologías de información y comunicación (TIC) que están gobernando el mundo. Sucede que mientras la red Internet se ha convertido en una poderosa herramienta social y económica que está modificando la manera en que la gente actúa, se comunica, aprende y trabaja, una mayoría de habitantes están fuera de esta locomotora en evolución. La brecha que separa a los denominados inforicos de los infopobres se ha hecho cada vez más grande, tanto entre países como dentro de cada uno de ellos.
Por ejemplo el 60 por ciento de los adultos de los Estados Unidos tienen acceso a Internet, mientras en África solo el 1 por ciento de la población está en línea, la mitad de ellos en Sudáfrica y virtualmente ninguno en las áreas rurales. “No olvidemos que la tercera parte de la población del mundo no tiene acceso a electricidad y miles de millones nunca han hecho una llamada telefónica. Hay dos veces más adultos analfabetos (98% de ellos en los países menos industrializados) que la población que tiene acceso a Internet. Lejos de avanzar en cerrar la brecha digital, la tendencia demuestra una equidad creciente entre los inforicos y los infopobres” (1).
El proceso y los acuerdos de la Cumbre
Los documentos fundamentales aprobados por CMSI fueron cuatro (2):
| Cumbre | Documentos aprobados |
| CMSI, primera fase Ginebra, diciembre 2003 |
1. Declaración de Principios (DP) 2. Plan de Acción (PA) |
| CMSI, segunda fase Túnez, noviembre 2005 |
3. Compromiso de Túnez (CP) 4. Plan de Acciones de Túnez (PAT) |
El primer párrafo de la Declaración de Principios es fundamental y orientador:
“declaramos nuestro deseo y compromiso comunes de construir una Sociedad de la Información centrada en la persona, integradora y orientada al desarrollo, en que todos puedan crear, consultar utilizar y compartir la información y el conocimiento, para que las personas, las comunidades y los pueblos puedan empelar plenamente sus posibilidades en la promoción de su desarrollo sostenible y en la mejora de su calidad de vida, sobre la base de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y respetando plenamente y defendiendo la Declaración Universal de Derechos Humanos” (las negritas son nuestras)
En otros principios se remarca como norte orientador de la sociedad de la información encauzar el potencial de las TIC para “promover los objetivos de desarrollo de la Declaración del Milenio, a saber, erradicar la pobreza extrema y el hambre, instaurar la enseñanza primaria universal, promover la igualdad de género y la autonomía de la mujer, reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna, combatir el VHI/SIDA, el paludismo y otras enfermedades, garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y fomentar asociaciones mundiales para le desarrollo que permitan forjar un mundo más pacifico, justo y próspero” (DP, 2).
Algunas paradojas de la Sociedad de la Información
La Sociedad de la Información se presenta como “un estado de desarrollo social caracterizado por la capacidad de sus miembros (ciudadanos, empresas, administración pública) para obtener y compartir información, instantáneamente, desde cualquier lugar y en la forma que se prefiera” (3). Esta es una aspiración cada vez más legítima y existe consenso entre los comunicólogos que las nuevas TIC han venido para quedarse. Lo que algunos cuestionan es que debió hablarse de “sociedades” y no de “sociedad” pues la idea en singular supone o alienta un modelo que muchos pueden asociar a las imágenes publicitarias de consumo de aparatos digitales que atiborran hoy los medios masivos a favor de un consumismo individualista y excesivo. Cabe preguntarse: ¿La sociedad de la información se construirá a partir del interés privado que promociona las últimas novedades tecnológicas que introduce al mercado o a partir de las necesidades plurales de información que tienen las personas y comunidades para su bienestar, progreso y felicidad?
Del mismo modo puede ponerse en cuestión el concepto de “Sociedad de la Información” y preguntarse sino hubiera sido mejor hablar de “sociedades de la comunicación”. El concepto de comunicación es mucho mas completo pues implica un diálogo, un poner en común. Elizabeth Robinson, de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC) observa que en países como Estados Unidos existen personas muy ricas en medios pero pobres de información (4) debido a la concentración de los medios masivos en manos de unas pocas transnacionales de la información que homogenizan la información de acuerdo a su particular interés. Este es en el fondo un problema de comunicación, un indicador histórico de que parte de la humanidad se encuentra alienada, divorciada de la propia realidad esencial que nos vincula y compromete a todos, y este tipo de problema no puede enfrentarse simplemente con mayor información así sea de calidad. Se trata de activar y reactivar flujos de información significativa que devuelvan a las personas la conciencia histórica de su humanidad. El auténtico desafío es construir Sociedades de la Comunicación, que se sostengan en comunidades humanas ricas en diversidad cultural y plenitud comunicativa.
La gran paradoja es que mientras por un lado se incrementan los recursos tecnológicos para transmitir de manera instantánea texto, sonidos e imágenes a nivel mundial los grandes problemas de la humanidad persisten de manera calamitosa, continúa la incomprensión y la falta de diálogo entre los diversos sectores para enfrentar temas esenciales, por ejemplo, como el cambio climático.
La Declaración de Principios reconoce que la comunicación es entendida como “un proceso social fundamental, una necesidad humana básica y el fundamente de toda organización social” (DP, 4) y que en consecuencia las TIC “deben considerarse un medio, y no un fin en sí mismas” (DP, 9). A pesar de este reconocimiento las TIC son promovidas fundamentalmente por poderosas empresas transnacionales que persiguen un interés de lucro privado, y la economía de mercado que las sostiene no les permite brindar este servicio a grandes sectores empobrecidos del planeta. A diferencia de otras conferencias o cumbres de Naciones Unidas, la CMSI ha tenido como una de las partes al sector empresarial y privado, que ha desempeñado un rol muy activo a la par que los estados y la sociedad civil.
Una pregunta de fondo de la Sociedad la Información es ¿Quién financia la brecha digital? O bien nos encontramos ante un nuevo modelo publicitario de consumismo o bien se trata de una herramienta y oportunidad que puede beneficiar a todos.
El Plan de Acción de Túnez reconoce que “las fuerzas de mercado por sí solas no pueden garantizar la plena participación de los países en desarrollo en el mercado global de los servicios que permiten ofrecer las TIC” (PAT, 18). Por eso en el Compromiso de Túnez hay un importante reconocimiento al “papel protagonista de la política pública, en el establecimiento del marco en el cual se puede movilizar los recursos” (CT, 35).
| Temas de la Declaracion y Líneas de Acción | |
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Si los estados no asumen compromisos efectivos poco se avanzará para superar no solo la desigual distribución de las ventajas que ofrece la revolución de la tecnología de la información no solo entre los países desarrollados y en desarrollo, sino al interior de las sociedades. En esta perspectiva es fundamental avanzar en reconocer que el acceso a la Internet es un servicio de interés público que los estados deben comprometerse a brindar y no bastan las soluciones basadas únicamente en el mercado y en el uso comercial. En la medida que “los sistemas por Internet, satélite, cable y radiodifusión en conjunto utilizan recursos políticos, tales como las ondas áreas y las trayectorias orbítales” deben administrarse “en relación al interés público como activos de propiedad a través de marcos de regulación transparentes y responsables para permitir la asignación equitativa de recursos e infraestructura entre una pluralidad de medios de comunicación incluyendo los medios comunitarios” (5).
Lo que interesa a los pueblos indígenas
En momentos en que los pueblos y comunidades indígenas se hallan agobiados por múltiples amenazas y ataques directos a sus territorios, recursos y derechos es hasta cierto punto comprensible que muchas organizaciones de pueblos indígenas no hayan dado prioridad a su participación en la CMSI y por el contrario hayan expresado su desconfianza. Una Declaración de los Pueblos Indígenas realizada el 2003 afirma:
“Nos preocupa (…) que la visión del desarrollo que adopte la Cumbre enfatice los medios e instrumentos tecnológicos antes que las necesidades y perspectivas humanas nos preocupa que el motor de desarrollo sea el acceso a las TIC y no al acceso a la equidad, a la paz con justicia social, al ejercicio de los derechos y las libertades humanas” (6).
Para la mayoría de pueblos indígenas es muy legítimo preguntarse si las nuevas TIC contribuirán de manera verdadera a fortalecer sus luchas, su identidad, su economía y sus organizaciones o será un nuevo marco de ilusiones de desarrollo que ocultan las verdaderas causas de su marginación, exclusión y empobrecimiento. Muy distinta o particular es la situación de pueblos como los ubicados en Canadá o Estados Unidos, donde existen importantes iniciativas que demuestran de manera inequívoca la utilidad u ventajas que tiene la apropiación de las TIC y motivo por el cual han promovido foros indígenas sobre conectividad de manera paralela a las cumbres.
Lo que me parece importante destacar es que los pueblos indígenas deben conocer el nuevo frente de actuación que se ha abierto en el terreno de las comunicaciones a nivel mundial y que trae algunas ventajas y posibilidades a condición de que estén debidamente informados, elaboren sus propias estrategias y presionen -con apoyo de otros sectores de la sociedad civil o la cooperación internacional- por que se materialicen los importantes acuerdos adoptados por la CMSI.
Los pueblos indígenas deben saber que los documentos aprobados asumen el desafío de convertir la “brecha digital” en una “oportunidad digital” para todos “especialmente aquellos que corren peligro de quedar rezagados y aún más marginados” (DP, 10). Hay un expreso reconocimiento a la necesidad de prestar especial atención a las necesidades especiales de los grupos marginados y vulnerables de la sociedad. Los pueblos indígenas y las poblaciones rurales pobres tienen una referencia específica, con énfasis especial:
“Estamos resueltos a potencia a los pobres, especialmente los que viven en zonas distantes, rurales y urbanas marginadas, para acceder a la información y utilizar las TIC como instrumentos de apoyo a sus esfuerzos para salir de la pobreza”. Asimismo, “en la evolución de la Sociedad de la Información se debe prestar particular atención a la situación especial de los pueblos indígenas, así como a la preservación de su legado y su patrimonio cultural” (DP, 15).
La agenda indígena en comunicación
Los acuerdos de la CMSI están permitiendo reactualizar una agenda indígena en comunicación que comprende como los siguientes:
a) Políticas públicas y sociales. La necesidad de un marco de políticas públicas y sociales específicas que aseguren el ejercicio del derecho a la comunicación de los pueblos y comunidades indígenas en el marco de la libre determinación, y se promueva de manera efectiva el acceso y apropiación de las viejas y nuevas TIC.
La CMSI establece la necesidad de implementar asociaciones funcionales entre los diversos sectores interesados y elaborar “ciberestrategias nacionales como parte de los planes nacionales de desarrollo y estrategias destinadas a reducir la pobreza”. Los pueblos indígenas deben reclamar su propio lugar en estos espacios y velar porque se implementen con su participación los mecanismos de seguimiento establecidos en los planes de acción de Ginebra y Túnez.
b) Desarrollo de capacidades. Impulsar estrategias de formación y capacitación para el desarrollo de capacidades en el uso, manejo de las TIC de forma cultural y pertinentemente adecuada, que estimulen la creación de contenidos locales y que fortalezcan la diversidad y pluralidad mediática.
El desarrollo de capacidades es uno de los aspectos fundamentales de la Sociedad de la Información y que corre en paralelo con el desarrollo de infraestructura. El Plan de Acción propone “fomentar las capacidades de las comunidades locales, especialmente en las zonas rurales y desatendidas, en la utilización de las TIC y promover la producción de contenido útil y socialmente significativo en provecho de todos” (PA, 11h). Incluso se propone “emprender programas de educación y capacitación (…) utilizando en lo posible las redes de información de los pueblos nómadas e indígenas tradicionales” (PA, 11i).
c) Gestión de medios propios. El sueño de la radioemisora propia sigue siendo una de las aspiraciones más sentidas por los pueblos que encuentran inestable o vedada la posibilidad de desarrollarse mediáticamente en el medio privado comercial. La estrategia de promover la convergencia de radios comunitarias e Internet es una interesante y práctica opción alentada por diversos organismos internacionales como la FAO, la UNESCO, el FIDA y agencias de cooperación de diversos países europeos que pueden rendir frutos en el mediano plazo. Los documentos de la CMSI mencionan la convivencia de promover “centros comunitarios polivalentes de acceso público y sostenible” y “telecentros” como mecanismos de conexión en área rurales. Sin embargo, este aspecto requiere la sinergia de actores y voluntad política para implementar y sostener redes de banda ancha a nivel rural que hagan posible este acceso.
d) Red, articulación y campañas. En este plano existen varias necesidades. La primera es que los comunicadores indígenas se comuniquen entre si, formen redes y se enlacen con otras redes de personas e instituciones no indígenas pero afines a la defensa de los derechos humanos. Estas relaciones pueden cultivarse de manera provechosa por medio de foros o comunidades virtuales de trabajo para intercambiar experiencias y crear solidaridad mediática. La posibilidad de organizar encuentros y trazar planes de acción para el logro de propósitos comunes son algunas de las acciones que pueden ser materia inmediata de la agenda de comunicación indígena para superar el aislamiento en la gestión comunicativa.
Recomendaciones estratégicas
Gracias al protagonismo e incidencia del conjunto de la sociedad civil el proceso y los resultados de la CMSI en sus dos fases nos ha provisto de un marco de acuerdos, recomendaciones y compromisos favorables y beneficiosos para los pueblos y comunidades indígenas que por razones de espacio no podemos detallar y que invitamos a leer. Sin embargo, la condición para que dicho marco de propósitos se convierta en acciones efectivas exige de parte de las organizaciones indígenas el impulsar programas, proyectos e iniciativas que satisfagan algunas condiciones esenciales como las siguientes que consideramos válidas y que son descritas por el experto Alfonso Gumucio Dagrón(7):
- El involucramiento directo de los pueblos y comunidades indígenas en los proyectos.
- El desarrollo de contenidos propios y locales desde su particular visión, identidad, prioridades e intereses específicos.
- La apropiación adecuada de las TIC de acuerdo a sus necesidades propias en lo referido al “uso, aprendizaje y apropiación”.
- La pertinencia lingüística y cultural.
- La convergencia y el trabajo en redes que brinden condiciones adecuadas para la sostenibilidad de los proyectos.
Las TIC pueden convertirse en una oportunidad digital positiva si se cumplen tales condiciones específicas y mejor aún si se impulsa en el marco del derecho a la comunicación que es inherente a las personas, comunidades y pueblos; y además como parte del ejercicio de su autonomía y libre determinación.
El tema de Comunicación –y las TIC como parte de ella- debe incorporarse y desarrollarse con mayor énfasis en la agenda política de los pueblos indígenas. Es fundamental que las organizaciones indígenas elaboren y sostengan una plataforma a diversos niveles (comunal/local, regional, nacional e internacional) que aliente el intercambio de experiencias, la promoción de proyectos pilotos, el apoyo en estrategias de capacitación y desarrollo de capacidades, entre otras iniciativas, que permitan optimizar los escasos recursos humanos y tecnológicos que poseen actualmente los pueblos indígenas y hacer sinergia con los recursos humanos y financieros de la cooperación solidaria que se involucre en este perspectiva de fortalecimiento y progreso de los pueblos indígenas.
Notas:
(1) Bruce Girad, en “Secreto a voces: Radio, NTIC e interconectividad”, FAO, Roma – Italia, 2004, p. 8
(2) Puede consultar los documentos en la dirección de Internet http://www.itu.int/wsis/index-es.html
(3) Las TIC: ¿moda o herramienta para el desarrollo, revista anual 2004-2005 de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación, p.2
(4) Elizabeth Robinson, Ricos en medios de comunicación, pobres en información, en InteRadio, revista de AMARC, abril 2005.
(5) Declaración de la Sociedad Civil: Mucho mas se ha podido haber logrado.
(6) CMSI: Declaración de los Pueblos Indígenas – Caucus Indígena de Sur, Centro América y México, Ginebra 10 de diciembre de 2003.
(7) Alfonso Gumucio Dagrón: “Las cinco condiciones esenciales para las TIC en el desarrollo”, en el libro: “Secreto a voces: Radio, NTIC e Interconectividad.
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* Jorge Agurto es comunicador social y preside la ONG Servicios en Comunicación Intercultural Servindi. Es promotor y responsable del Servicio de Información Indígena Servindi, sitio Web: www.servindi.org, correo electrónico: jorgeagurto@servindi.org