México: Reporteros sin Fronteras expresa preocupación por asesinato de dos comunicadoras indígenas
La institución internacional Reporteros sin Fronteras está profundamente conmovida por el crimen con arma de fuego que, el 7 de abril de 2008, costó la vida a Teresa Bautista Flores, de 24 años, y Felicitas Martínez, de 20 años y pide el esclarecimiento del hecho luctuoso.
El hecho se produjo en la localidad de Putla de Guerrero (Estado de Oaxaca, Sur), ambas trabajaban en La Voz que Rompe el Silencio, una emisora de la comunidad indígena Trique.
“Aunque, de momento, nada indica que el crimen esté relacionado con la profesión de las víctimas, el asesinato de Teresa Bautista Flores y felicitas Martínez supone un trauma para los medios de comunicación comunitarios, muy numerosos en América Latina y con frecuencia ignorados o despreciados por el resto de la profesión, y por las autoridades” expresó dicha organización internacional.
“Tampoco olvidamos los riesgos que corre la prensa en el Estado de Oaxaca, donde el clima político sigue siendo tenso y donde, en el momento álgido de la crisis social, mataron a dos periodistas en 2006 y fueron atacados otros medios comunitarios” afirmó.
“Esperamos que la investigación determine rápidamente las circunstancias, los autores y el móvil del asesinato de las dos jóvenes. Nos sumamos al homenaje que les rinde su comunidad”, declaró.
La emisora La Voz que Rompe el Silencio nació el 20 de enero de 2008, por iniciativa de la comunidad indígena Trique, inicio su programación un año después de la concesión de autonomía administrativa a la localidad de San Juan Copala, al oeste de Oaxaca.
La comunidad Trique puso en manos de Teresa Bautista Flores y Felicitas Martínez la gestión y animación de la radio, dedicada a la promoción de la cultura indígena.
En las primeras horas de la tarde del 7 de abril, cuando regresaban de la localidad de Llano Juárez donde habían hecho un reportaje, las dos jóvenes cayeron en una emboscada.
Bajo amenaza de secuestrarlas, finalmente las asesinaron con balas de calibre 7.62, aptas para fusiles de asalto de tipo AK-47.
Los investigadores han encontrado alrededor de veinte casquillos en el lugar en que se produjo el drama, que causó también tres heridos, el niño de tres años Jaciel Vásquez, y sus padres.
“Estamos convencidos de que es el gobierno del Estado de Oaxaca quien está detrás de todo esto, con la intención de desmantelar un municipio autónomo”, declaro un portavoz comunitario.
Mientras, la organización CACTUS ha pedido la intervención de las autoridades federales.
La Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC) manifestó que varias emisoras indígenas pequeñas de Oaxaca, han sufrido actuaciones represivas violentas.
Radio Nandía y Radio Calenda, en 2006 y 2007, en momentos de protesta contra el gobernador del Estado, Ulíses Ruiz Ortiz, asesinaron también a dos periodistas.
Bradley Will, camarógrafo de la agencia independiente Indymedia, fue ultimado el 27 de octubre de 2006.
Mientras Raúl Marcial Pérez, editorialista del diario regional El Gráfico y líder comunitario indígena, el 8 de diciembre siguiente.
Curiosamente, en ambos casos se descartó la pista profesional y no se ha hecho justicia.
Fuente: Reporteros sin Fronteras