Internacional: El IV Festival Internacional de Cine de los Derechos Humanos. Los derechos que se tuercen
Por Alfonso Gumucio D.Bolpress, Sucre, 6 de junio 2008.- Acaba de concluir en Sucre el IV Festival Internacional de Cine de los Derechos Humanos, un esfuerzo enorme que desarrolla el Centro de Gestión Cultural Pukañawi que con mucho tino y creatividad dirige Humberto Mancilla. En estos cuatro años Mancilla ha logrado que el festival sea parte de una red internacional que reune a una veintena de festivales del mundo entero. De hecho, su festival es más conocido fuera de Bolivia que en el país, donde no recibe apoyo de las autoridades de Chuquisaca, aunque si algo del Vice-Ministerio de Culturas que encabeza Pablo Groux.
Durante una semana entera, la población de Sucre ha podido ver de manera gratuita más de setenta películas documentales y de ficción, de una treintena de países diferentes, que de otra manera jamás hubieran llegado a las pantallas de Sucre. Cuando decimos “pantallas de Sucre” nos referimos a un par de salas comerciales que no hacen sino mostrar las películas más ajenas y menos interesantes que pueden conseguir.
Las películas elegidas por el jurado internacional del IV Festival dan una idea de la calidad y variedad de la muestra, de su perspectiva internacionalista y solidaria, capaz de retratara los principales temas que a nivel mundial representan la lucha por los derechos humanos.
En la categoría de cortometraje el jurado decidió otorgar el Premio a “Mauris del Titicaca” (Perú, 2006) dirigida por Marcelo Bokin, y una Mención Especial a “Sacha Runa Yachay” (Ecuador, 2006).
En la categoría de mediometrajes el Premio fue otorgado a “Nunca más, Cochabamba 11 de enero 2007” (Bolivia, 2007) dirigida por Roberto Alem, “porque representa una visión equilibrada de las diferentes posiciones ideológicas de las clases sociales que se enfrentaron en el conflicto político-social en la ciudad de Cochabamba, y por haber logrado un diálogo imparcial en la narrativa cinematográfica”.
Asimismo el jurado decidió otorgar el premio como mejor mediometraje con tema indígena a “Justicia Comunitaria” (Guatemala, 2004) “porque representa bien el diálogo que debería existir entre dos sistemas jurídicos dentro de una sociedad pluricultural y también porque muestra la vida del pueblo indígena maya que decide reafirmar su cultura y tradición en contraposición a la cultura dominante”.
En la categoría de largometrajes, el jurado decidió otorgar el Premio a “El Lado Oscuro del Taxi” (Afganistán/USA, 2007) dirigida por Alex Gibney, “por su vigorosa denuncia de la tortura física y psicológica sistemática ejercida por el ejército de ocupación de Estados Unidos en las prisiones de Bagram, Abu Ghraib y Guantánamo, contra ciudadanos de Afganistán, Irak y otras nacionalidades, sin respeto por las convenciones internacionales ni por los derechos humanos elementales. Los testimonios de los propios soldados que fueron empujados a convertirse en torturadores, así como de las víctimas, de activistas de derechos humanos y de ciudadanos estadounidenses que no comparten la violencia ejercida desde las más altas esferas de su gobierno, hacen de este documental un importante aporte a la toma de conciencia contra la violencia y la deshumanización de los conflictos políticos”.
El Premio al mejor largometraje sobre tema indígena fue otorgado a “Hija de Chorolque” (Bolivia/Corea del Sur, 2007) del director Mi-Sun Park, por considerar que “la película muestra un aspecto poco conocido del trabajo de las mujeres en interior mina en una zona de Bolivia extremadamente aislada, la lucha por la sobrevivencia en condiciones dramáticas y al mismo tiempo la confianza en un futuro mejor. El director ha logrado penetrar en la intimidad de los personajes, subrayando sus profundos valores humanos de solidaridad y respeto”.
El jurado decidió otorgar una Mención Especial a “Tambo Grande” (Perú, 2007) dirigida por Ernesto Cabellos, “por el acompañamiento que hace de una comunidad en su lucha solidaria y mancomunada por mantener el equilibrio ecológico de su región, su decisión de continuar cultivando mangos y limones en lugar de ceder a las ofertas que le hace una compañía canadiense que ha descubierto yacimientos de oro debajo de sus tierras”. Otras menciones recayeron sobre películas de Chile, de Holanda, de España y de Perú.
La decisión de los espectadores de Sucre, fue de otorgar el Premio del Público a “Yavareté, Cachivera de los Jaguares” de Vincent Carelli, una película que contribuye durante el proceso de filmación a la reafirmación cultural y la transformación social de una comunidad indígena que quiere recuperar sus tradiciones ancestrales.
El jurado internacional estaba compuesto por Alfonso Gumucio Dagron de Bolivia como Presidente, Giulia Grassili de Italia, Inés Pérez de Bolivia, Mariane Dugan de Estados Unidos, Vincent Carelli de Brasil, Gabriel Peláez de Bolivia, Manfred Vosz de Alemania, y Hugo Cordero de Bolivia. Al concluir sus trabajos, dejó constancia en acta de la importancia que reviste este festival sobre Derechos Humanos en la capital de Bolivia, que ha sido integrado como parte de la red internacional de festivales de cine sobre derechos humanos, “lo cual significa un reconocimiento que debería alentar a las autoridades nacionales, departamentales y locales a ofrecer un mayor apoyo a las siguientes ediciones”.
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Fuente: Bolpress
Soy de Argentina y participe con un documental en el 4to Festival de Cine y Video de los DDHH en Sucre, mi trabajo se llama DNI( Derecho Nacional a la Integracion) ademas de participar en el certamen en la muestra intinerante se exibio en el Hospital Psiquiatrico Pacheco ya que el documental es sobre la integracion de los internos psiquiatrico con la sociedad. A traves de este medeio quiero agradecer especialmente a Humberto Mansilla por su atencion y felicitarlo por el exito del Festival. Desde ya muchas gracias-Sergio Piotto Argentina
Comentario por sergio piotto — 20 Junio 2008 @ 16:36